La UTA anticipo que no
negociara paritarias por el 20 o el 25 por ciento
Un
pedido por arriba del 30
Las definiciones de
Roberto Fernández están en línea con Hugo Moyano, quien se mostró dispuesto a
participar del "pacto social", pero rechazó la "emergencia
estadística". Pretende que "negociemos nuestro futuro con los ojos
vendados", señaló la CGT Azopardo.
La luna de miel de la
CGT moyanista con el Gobierno de Cambiemos parece languidecer. El titular de la
Unión Tranviarios Automotor (UTA), Roberto Fernández, reclamó que el presidente
Mauricio Macri los reciba, y advirtió que la
paritaria deberá estar "por arriba del 30 por ciento" porque
"la inflación viene subiendo constantemente", además de expresar su
preocupación por los despidos "que no solo están sucediendo en el
Gobierno, sino también en las empresas privadas". Las declaraciones del
jefe de la UTA está en sintonía con los planteos del propio Hugo Moyano. A
través de un documento, la CGT Azopardo se mostró dispuesta a participar del
"pacto social" que propone Macri pero se quejó porque no fueron
convocados todavía, al tiempo que rechazó la "emergencia estadística"
dispuesta por el Gobierno y por la cual no habrá difusión del Indice de Precios
al Consumidor (IPC) hasta pasado mediados de año. Pretende que los trabajadores
"negociemos nuestro futuro con los ojos vendados", sostiene la
central sindical con la firma de Moyano, antes que arranquen las paritarias que
los gremialistas proponen acordar solo por seis meses.
"Queremos reunirnos con el Presidente
para ver qué camino vamos a tomar, porque si no nos sentamos en una mesa, se
pone muy difícil esta situación. Nadie en el movimiento obrero quiere que el
Gobierno empiece mal, todo lo contrario. Pero este enero nos preocupa",
expresó Fernández en la búsqueda de tender puentes con el Gobierno.
Sin embargo, el sindicalista de los choferes
de colectivos aprovechó una entrevista radial para lanzar una advertencia.
"Ojalá que no sea un año conflictivo, pero ya empezó. Ojalá que el
Gobierno nos escuche. Este país va a funcionar solo a través del diálogo,
porque tenemos experiencia que no nos escuchen, y esto terminó de esta
manera", agregó Fernández trazando un paralelo con el gobierno
kirchnerista al que terminaron enfrentados.
En tanto, el titular de la UTA prefirió
apuntar a los empresarios por el tema de los precios "que están subiendo
cada vez más". Pero también aseguró que están preocupados por los despidos
"que no solo estén sucediendo en el Gobierno, sino también en las empresas
privadas".
El tema paritario asoma como el más ríspido
para los popes cegetistas. Fernández se mostró a favor de una negociación
semestral y con un piso del 30 por ciento de aumento para todo el año.
"Soy uno de los que está diciendo que las paritarias desde ya no van a ser
libres, y que hablaremos por seis meses. Acá está arriba del 30 por ciento,
porque en enero la inflación está arriba de un 3 por ciento, diciembre fue como
del 4 por ciento. La inflación viene subiendo constantemente", sentenció.
Las declaraciones de Fernández reproducen la
postura que la CGT moyanista hizo pública a través de un documento difundido el
jueves y que lleva la firma del pope camionero. Allí los dirigentes sindicales
salieron al cruce de la "emergencia estadística" que dejará al país
sin difusión del índice IPC que mide la inflación sobre los productos de la
canasta básica de alimentos, lo que a juicio de los gremialistas obliga a los
trabajadores a negociar las futuras paritarias "con los ojos cerrados".
De todas maneras, la CGT Azopardo reiteró su
voluntad de participar del "pacto social" anunciado por el Gobierno y
se quejó porque, hasta ahora, el Poder Ejecutivo "no convocó" a los
trabajadores para conocer su opinión sobre las medidas económicas que adoptó.
"Si realmente lo que se busca es un
genuino pacto social, siempre nos encontrará abiertos a la discusión franca y
superadora pero sin agendas restrictivas que pretendan conculcar nuestros
legítimos derechos", advirtió la CGT frente a las condicionamientos que el
equipo económico del Gobierno le exige a los trabajadores.
De todas maneras, la CGT no se privó de volcar
su opinión sobre las medidas económicas en el documento que reproduce un
informe del observatorio social de la central sindical. "El 70 por ciento
del Producto Bruto Interno (PBI) va a parar a clase propietaria de la tierra,
la renta y el capital", dice el mismo y remarca que los trabajadores
"participan solo del 30 por ciento restante".
"El modelo de concentración de la riqueza
no solo se ha mantenido sino que se ha profundizado en modo inequitativo
quedando en manos de los inversores a expensas de quienes la producen con la
fuerza de su trabajo", concluye el informe volcado en el documento.
"La clase política dirigente es
responsable de la implementación" de las medidas y que "la clase
empresarial es culpable por su afán de lucro aún a expensas de quienes menos
poseen", señala el pronunciamiento cegetista que expresa su malestar con
una convivencia que en la previa a la llegada de Cambiemos y Macri a la Casa
Rosada prometía un porvenir promisorio.
No hay comentarios:
Publicar un comentario